¿Está durmiendo lo que necesita?
Mejor

La mayoría sabemos la importancia que tiene dormir para nuestra salud y bienestar, pero muchos tenemos dificultades para entender por qué nuestro cuerpo no coopera con nosotros. Es importante saber que, a medida que envejecemos, nuestros patrones de sueño cambian naturalmente. Con frecuencia, nos acostamos y nos levantamos más temprano. Sin embargo, el solo hecho de que nuestros patrones de sueño cambien no significa que debamos sufrir fatiga excesiva o síntomas de insomnio. En casos como esos, solemos recurrir a medicamentos que ayudan a conciliar el sueño, pero éstos solo son efectivos para usar a corto plazo y no favorecen el sueño profundo que nuestro cuerpo necesita cada noche. Por suerte, hay muchas estrategias holísticas que podemos incorporar a nuestras vidas para descansar bien por la noche. A estas estrategias las llamamos “higiene del sueño”. Estas son algunas opciones que recomendamos:
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Hágase un horario para dormir.

Trate de irse a dormir y levantarse a la misma hora cada día. Establecer y mantener un horario para dormir le ayudará a dormirse más rápido y a despertarse con más facilidad.

Cree un ambiente cómodo para dormir.

El ruido de fondo y las luces a veces pueden reconfortar, pero suelen empeorar la calidad del sueño y hacer que nos despertemos con más frecuencia. Asegúrese de que su dormitorio sea cómodo, silencioso y oscuro. Evite mirar televisión justo antes de irse a la cama y asegúrese de que el televisor esté apagado durante las horas que duerme.

Evite usar estimulantes o sedantes antes de la hora de irse a la cama.

Hay sustancias, como la cafeína, la nicotina y el alcohol, que pueden actuar como estimulantes (sustancias que elevan los niveles de actividad psicológica o nerviosa del cuerpo) y depresoras (sustancias que ralentizan la actividad del sistema nervioso, sedantes). Esas sustancias pueden afectar nuestra capacidad de dormir, lo que acarrea una menor calidad del sueño y que nos despertemos atontados.

Aumente la actividad física durante el día.

Tener más actividad durante el día implica que su cuerpo estará listo para recuperarse durante la noche. Trate de aumentar la cantidad de pasos que da durante el día o de asistir a una clase de actividad grupal para elevar el ritmo cardíaco. Esto le ayudará a irse a dormir más rápido. Además, por supuesto que contribuye a la salud y al bienestar en general.

Practique estrategias de relajación.

Antes de la hora de dormir, haga algo relajante: lea, dese un baño o medite. Esto no solo es un excelente modo de prepararse para dormir, sino que fomenta una salud mental positiva.

Hable con su médico.

Si tiene dudas respecto a sus hábitos de sueño o cree que tiene un problema para dormir, su médico de atención primaria puede compartir con usted muchas más estrategias.

Estas estrategias de higiene del sueño no son soluciones rápidas; adaptarse a ellas puede llevar tiempo y, para que funcionen bien, hay que incorporarlas a la rutina. Pruebe una o dos de ellas, mire cómo funcionan con su estilo de vida y haga los ajustes que considere adecuados. La salud del sueño es una parte increíblemente importante de nuestra calidad de vida y debe tomarse en serio. Es importante saber que, si tiene dificultades para dormir, tiene opciones y no está solo en esto. Entable una conversación con familiares y amigos, y considere hablar con su médico de atención primaria si tiene preguntas o inquietudes.